Israel parece estar encaminado a la formación de un nuevo gobierno. El domingo, el partido de derecha Yamina señaló su disposición a establecer una coalición con partidos de centro y de izquierda que dejaría al primer ministro Benjamín Netanyahu fuera del gobierno después de 12 años.
De acuerdo con fuentes, el líder de Yamina, Naftali Bennett, dijo en una reunión mantenida con los parlamentarios de su partido esta tarde, que estaba dispuesto a unirse a la llamada "coalición para el cambio”.
Según el acuerdo de coalición que está negociando el líder de Yesh Atid, Yair Lapid, Bennett serviría como primer ministro en la primera etapa de un gobierno de rotación, en tanto que Lapid lo reemplazaría para el segundo período del mandato.
Al cierre de la reunión del domingo, Yamina emitió un comunicado afirmando que respaldaba totalmente los movimientos llevados a cabo por Bennett para unirse a la coalición negociada por Lapid.
"La facción apoya unánimemente los esfuerzos de Bennett para establecer un gobierno y evitar una quinta elección [desde abril de 2019]", reza el comunicado. "Bennett informó sobre los eventos de los últimos días a los miembros de la Knesset, así como sus intentos para establecer un gobierno estable y funcional en Israel", agrega.
Aun así, uno de los parlamentarios de Yamina, Amichai Chikli, no asistió a la reunión del partido debido a su oposición a establecer un gobierno con facciones de izquierda y de centro.
Durante la mañana del domingo, Netanyahu realizó un último esfuerzo para modificar la postura de los líderes de Yamina, que probablemente se unan a la “coalición para el cambio”.
En una propuesta que firmó junto con los líderes del partido de su actual coalición, Netanyahu ofreció asumir en segundo lugar el cargo de primer ministro en un gobierno de “triple rotación”. El primero en asumir el puesto sería Gideon Saar, de Tikva Hadasha, y el tercero sería Bennett.
Sin embargo, Saar rápidamente rechazó la propuesta. “Nuestra posición y compromiso no han cambiado: poner fin al gobierno de Netanyahu", expresó en Twitter.
Bennett no respondió a la oferta, pero la reunión programada de su facción Yamina se retrasó varias horas.
Las conversaciones de coalición entre Lapid y Bennett se habían interrumpido por los combates de mayo entre Israel y los grupos terroristas de Gaza.
Pero con el alto el fuego del 22 de mayo y la ola de violencia entre árabes y judíos disminuyendo, la alianza Lapid-Bennett parece volver a encaminarse.
Si Lapid no anuncia un gobierno para el miércoles, es probable que Israel celebre su quinta elección desde abril de 2019, una perspectiva que Bennett se ha comprometido repetidamente a evitar.
Los rivales de Netanyahu han citado su juicio en curso por cargos de corrupción, que el primer ministro niega, como la razón principal por la que Israel necesita un nuevo líder.
Permanecer en el gobierno, dicen sus críticos, podría ayudar a Netanyahu en cualquier intento de legislar la inmunidad que podría poner fin al proceso.